UNA FLOR EN MEDIO DEL OCÉANO
Brotaste de la escarcha y del rocío,
en manantiales de azúcar,
en hojarascas de noches,
en torrentes de azul mirada
ondulantes y andarinos.
Cosiste tu vestido de amarillo,
perfilando cada uno de tus soles,
volcando tu amor en medio,
y en medio de todo ¡floreciste!
anudando tu mejilla a mi cintura,
anudando tu pulso a mi sonrisa,
descorriendo las corrientes,
desandando los círculos.
Las paredes, los marcos, las ventanas,
se han despertado con tus besos
que colgaste en el techo,
de esos recuerdos tan amados,
de esas penumbras en tu alcoba
de princesa cautiva de mi asombro,
y de hechicera insaciable.
En instantes de luz petrificada,
se incrustaron tus mosaicos
componiendo tu esencia itinerante,
azulejo de cielo en la palabra,
brillante parpadeo de tus gestos,
de océano amarillo,
y flor azul para tu pecho..
Milagros Sánchez





